Un estudio del Principado revela que las mujeres sufren más accidentes en el trabajo que los hombres, aunque menos graves

Las actividades que desarrollan las mujeres en el entorno laboral resultan menos peligrosas y los accidentes que sufren, menos graves, pero son más numerosos y causan lesiones músculo-esqueléticas con mayor frecuencia. Estas son algunas de las conclusiones del estudio Integración de género en prevención de riesgos laborales (Ingepre), que han presentado en Avilés las directoras del Instituto Asturiano de la Mujer y Políticas de Juventud, Almudena Cueto, y del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, Miryam Hernández, junto con Natalia Fernández Laviada, subdirectora General de Prevención, Calidad y Comunicación de Fraternidad Muprespa, que se ha encargado de su elaboración.

El informe refleja también que no se realizan periodos de adaptación al uso de máquinas y herramientas en los sectores laborales feminizados y que existe una clara confusión en cuanto al tipo de riesgos que más afecta a las empleadas.

El documento recoge, además, que cerca del 40% de las empresas no considera necesario facilitar herramientas que contribuyan a la conciliación de la vida familiar y laboral. No obstante, el 59% asegura disponer de medidas a favor, pero se reducen exclusivamente al cumplimiento legal, y el 75% afirma que tiene en cuenta la igualdad de oportunidades en sus políticas internas, aunque sólo el 25% dispone de planes concretos en este ámbito.

En el campo de la prevención, el 80% de las firmas no diferencia en su documentación entre hombres y mujeres y el 91% no analiza los datos de siniestralidad o absentismo por sexos.

Se constata, asimismo, una ausencia de formación del empresariado y del personal dedicado a la prevención, lo que conduce a que no se demanden evaluaciones de mayor calidad que incluyan los riesgos ergonómicos y psicosociales. Tampoco incluyen en su metodología de trabajo la igualdad como factor transversal que contribuya a minimizar la siniestralidad femenina.

Recomendaciones de actuación

Para contrarrestar estas carencias, el estudio propone aplicar medidas como el aumento de la formación e información sobreprevención de riesgos laborales en clave de género, impulsar la elaboración de planes de igualdad, identificar las buenas prácticas empresariales, trabajar desde los organismos públicos para implantar la atención diferenciada a mujeres y hombres, y realizar un decálogo de integración de la igualdad en la prevención.

Este informe, que busca sentar las bases para una efectiva integración de la perspectiva de género en el ámbito de la seguridad y salud laboral de las empresas asturianas y, por tanto, disminuir su siniestralidad, se enmarca en el convenio de colaboración suscrito entre el Principado y Fraternidad Muprespa, que cuenta con la Marca Asturiana de Excelencia en Igualdad.

El trabajo, que comenzó en marzo de 2018, se basa en los datos aportados por las empresas pertenecientes a sectores significativos por la siniestralidad y la población femenina potencialmente vulnerable empleada en ellos: hostelería, servicios a edificios y actividades de jardinería, asistencia en establecimientos residenciales y actividades de servicios sociales sin alojamiento. En su desarrollo han colaborado la Federación Asturiana de Empresarios (Fade) y la Asociación de Hostelería y Turismo en Asturias (Otea), además del organismo autónomo Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias (ERA).

 

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