Fallo del XIX Certamen Literario Villa de Navia y el XVI Certamen Poético Ramón de Campoamor (Navia)

Carlos García Valverde, con el relato “El hijo de la nube” es el ganador del XIX Certamen Literario Villa de Navia. Por su parte, Ramón García Mateos con “Ensueños y Aguafuertes (Daguerrotipos Literarios) se ha hecho merecedor del XVI Certamen Poético Ramón de Campoamor. 

Los jurados de ambos certámenes emitieron sus fallos el pasado 14 de noviembre, por unanimidad. A estas convocatorias- que efectúa la concejalía de Cultura de Navia- se presentaron un total de 344 obras: 181 participantes en el certamen literario Villa de Navia y 163 en el poético Ramón de Campoamor. En ambos casos, el premio consiste en 1.500 € además de la publicación de las obras.

Respecto al relato titulado “El hijo de la nube” presentado bajo el seudónimo Tempus fugit, cuyo autor es Carlos García Valverde, natural de León, el jurado reconoce con su veredicto “la originalidad creativa, el vigor narrativo y la pulcritud literaria de un relato que disecciona, con bisturí de cirujano y sugestiva
capacidad evocadora, el contradictorio microcosmos de una comunidad rural innominada, en la que conviven de forma contradictoria tradiciones arraigadas, costumbres atávicas, ritos ancestrales, manifestaciones piadosas, supersticiones y, como otra manifestación más de cultura popular, súbitos estallidos de una violencia venática e irracional. Con prosa precisa y riqueza léxica, se hilvana un hipnótico relato por cuyo hilo argumental se transita sin estridencias ni aspavientos entre la austera realidad y la luminosa fantasía. El rigor narrativo y la aparente sencillez compositiva no oculta la meritoria capacidad del autor para construir mediante escuetas frases centelleantes imágenes y escenarios dotados de la fuerza visual y la viveza gráfica propia del artista plástico”.

De la obra la obra titulada “Ensueños y Aguafuertes (Daguerrotipos literarios)” de Ramón García Mateos, de Cambrils (Tarragona), ganadora del XVI Certamen Poético Ramón de Campoamor, el jurado ha tenido en cuenta “en la valoración que le otorga su preferencia de obra premiada, el gran acierto poético de unos textos metaliterarios, que sin someterse a la métrica clásica, logran un ritmo extraordinariamente acorde con los personajes retratados, que proceden de una selecta cultura literaria, y con los lugares que habitan”.