El consejero de Industria, Enrique Fernández, aseguró ayer en Tineo- respecto a la mina de oro de Salave, en Tapia- que el gobierno asturiano no concederá ningún permiso que pueda suponer un deterioro en las condiciones sociales y medioambientales de un territorio. Y cree que, puesto que el proyecto «está solicitando permisos de sondeo y prospección» en este momento, piensa que «en los próximos tres años, probablemente no habrá ningún tipo de movimiento de tierras, más allá de estas prospecciones que, en este primer año, supondrán un acopio documental para ver cuáles son las posibilidades de desarrollo que hay en esa zona».

Enrique Fernández, consejero de Industria (Im. Archivo)