El Principado destina más de 30 millones a reducir el tamaño de los grupos hasta 2º de ESO y refuerza con más de 850 nuevos docentes la atención en los centros educativos

El Gobierno de Asturias, en su apuesta por garantizar la máxima
seguridad en la vuelta a las aulas, bajará las ratios a un máximo de 20
alumnos y alumnas por grupo en todo el ciclo de Educación Primaria y en
los dos primeros cursos de Secundaria. Para los niveles superiores de
Secundaria (3º y 4º) y los dos cursos de Bachillerato se promoverá que
el curso comience con un modelo semipresencial, en el que el alumnado
de las aulas que superen esas ratios acuda a los centros en días alternos
u otros modelos análogos.

El compromiso del Principado de hacer de los centros educativos
espacios seguros se concreta en una inversión extraordinaria de más de
30 millones solo en personal docente de ambas redes (pública y
concertada), lo que implica más de 850 profesores más, el 65,5% para la
escuela pública.

La consejera de Educación, Carmen Suárez, ha explicado hoy el
escenario de inicio de curso tras participar ayer, junto con responsables
de todas las autonomías y de los ministerios de Educación, Sanidad y
Cohesión Territorial, en una reunión conjunta de la Conferencia de
Educación y del Consejo Interterritorial de Salud, en la que se acordaron
de forma casi unánime 23 medidas educativas y 5 recomendaciones
referidas a los centros educativos para este curso 2020-2021. A falta de
algunas actualizaciones, el grueso de las medidas ya está recogido en

 

las instrucciones y en el plan autonómico que Asturias elaboró y publicó
en el portal corporativo de Educastur a finales de julio y que los centros
deben adaptar ahora a sus características.
Las reglas generales para el próximo curso serán el mantenimiento de
una distancia interpersonal de seguridad que las autoridades sanitarias
han fijado en 1,5 metros, el uso generalizado de mascarilla por encima
de los seis años, la higiene de manos y la ventilación de los espacios.
El personal docente y no docente que tenga contacto con el alumnado
habrá superado previamente una prueba PCR. El Servicio de Salud
(Sespa) comenzará a citar en los próximos días a los docentes de Infantil
y Primaria, primeros en retomar la actividad con el alumnado. El criterio
de los técnicos de Salud Pública podría aconsejar repetir estas pruebas a
lo largo del curso en caso de necesidad.

Evolución de la pandemia
El Ejecutivo autonómico quiere comprobar cómo evoluciona la pandemia
durante las primeras semanas de septiembre, por si resulta necesario
reforzar aún más las medidas de seguridad de cara a la vuelta a las
aulas. Por esta razón, y para garantizar también que todo el personal se
incorpore con las pruebas de coronavirus realizadas, el Consejo de
Gobierno ha acordado hoy que las clases comiencen este curso de forma
escalonada unos días después de lo inicialmente previsto:
 Infantil y Primaria: 22 de septiembre.
 Secundaria: 28 de septiembre.
 Bachillerato: 29 de septiembre.
 Formación Profesional: 30 de septiembre.
 Otras enseñanzas (idiomas y educación de personas adultas). 5 de
octubre.

Por otra parte, el próximo curso también funcionarán servicios esenciales
como el comedor y el transporte escolar, en los que se extremarán las
medidas de prevención e higiene, como ocupar siempre los mismos
asientos, en el caso del comedor, distanciados de los compañeros y
compañeras con los que no se conviva en el centro. También habrá
actividades extraescolares, siempre que cumplan un protocolo específico
elaborado por Salud.
A la inversión extraordinaria de más de 30 millones en personal docente
en las redes pública y concertada se suman este curso las partidas
necesarias para atender otras necesidades organizativas derivadas del

covid-19, como la limpieza, la señalización y adecuación de espacios y la
compra de mascarillas y otros equipos de protección individual para los
centros. Una parte importante de las inversiones, más de 3 millones, se
emplearán en seguir reforzando la digitalización del sistema, con la
adquisición de nuevos dispositivos portátiles, que los centros pondrán a
disposición del alumnado que lo necesite.

La comunidad dispondrá, además, de 1,5 millones para el Programa de
Refuerzo, Orientación y Apoyo (PROA) y de casi 6,3 millones para
modernizar la Formación Profesional.

La titular de Educación ha señalado que la presencia de los niños y niñas
en las aulas estará, lógicamente, condicionada por la evolución de los
contagios durante todo el curso. No obstante, la prioridad del Gobierno
de Asturias es procurar que el alumnado de menor edad y aquel que se
encuentra en una situación vulnerable desde el punto de vista social o
educativo acuda físicamente a los centros.

Consciente de las incertidumbres que la evolución de la pandemia
genera en todos los ámbitos, Carmen Suárez ha hecho un llamamiento a
la tranquilidad de toda la comunidad educativa (profesorado, alumnado y
familias), porque, dentro de la disponibilidad presupuestaria, se están
tomando todas las medidas que permiten compatibilizar la salud de todos
los que intervienen en el sistema con la prestación de un servicio público
de enseñanza reconocido por su calidad.

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