Con motivo del Día Mundial en Memoria de las
Víctimas del Tráfico, la Jefatura Provincial de Tráfico de Asturias quiere unirse al
recuerdo de quienes han sufrido en primera persona las consecuencias de los
accidentes de tráfico, así como al de sus familias y allegados por el sufrimiento y
dificultades que han tenido que afrontar.
En las últimas décadas Asturias, como el resto de España, ha logrado un enorme
progreso en materia de seguridad vial, reduciendo un 85% el número de víctimas
mortales, pasando de 206 fallecidos en 1989 a 31 en 2019. Pero no es suficiente, a
esas 31 personas que perdieron la vida en accidentes de tráfico en 2019 hay que
añadir otras 192 que requirieron hospitalización, lo que sigue siendo un importante
problema de salud pública, con amplias consecuencias sociales y económicas.
A pesar de esa mejora en las cifras de siniestralidad, debemos tener presente que
toda muerte o lesión grave en accidente de tráfico es evitable y por tanto inaceptable,
siendo éste un imperativo ético que debe regir toda actuación de las Administraciones,
organizaciones, empresas, profesionales y sociedad en su conjunto.
El mejor homenaje y reconocimiento que podemos hacer a las víctimas de accidentes
de tráfico, a sus familiares y allegados es continuar trabajando para alcanzar el
objetivo de reducir en la próxima década el número de muertes y lesionados graves
en un 50%.
Debemos también agradecer la dedicación y entrega de todos los agentes de tráfico,
así como la de todos los profesionales que, desde diferentes campos contribuyen a
diario a mejorar la seguridad vial de las carreteras y calles de nuestras ciudades.
Finalmente, no podemos dejar pasar esta efeméride sin escuchar a sus involuntarios
protagonistas. María Manzaneque, presidenta de ANDADE (Asociación Nacional de
Amputados de España) nos ha hecho llegar unas palabras, en homenaje a quienes
como ella, han padecido un accidente de tráfico.
En el día de hoy, queremos recordar a todas las víctimas de tráfico que han perdido
la vida en la carretera, pero también a todas aquellas cuyos accidentes han marcado
para siempre sus vidas por las dramáticas secuelas sufridas.
Enfrentarse a secuelas graves, es volver a aprender a vivir de otra manera, es volver
a empezar … En ANDADE conocemos muy bien ese nuevo despertar con la
amputación de uno o más miembros tras un accidente. En nombre de todas las
víctimas amputadas, queremos hacer un llamamiento a la responsabilidad al volante
de todos y cada uno de los conductores de los distintos medios de transporte. Por los
que se han ido y por los que hemos podido sobrevivir, esforcémonos por evitar que
los desplazamientos acaben en tragedia para nosotros mismos y para los demás.