Más de doscientos militares del Ejército
de Tierra del Batallón de Infantería ‘Toledo’ del Regimiento Príncipe Nº3 del
acuartelamiento de Cabo Noval se han despedido de su estancia en Cangas
del Narcea, donde han realizado maniobras de instrucción. Los militares, que llegaron al
Suroccidente el pasado lunes, han realizado maniobras de control de zona, simulando
que ayudaban a un país amigo en labores de vigilancia y seguridad. Así mismo, han
realizado la tradicional subida hasta el alto del Acebo y transitaron por un tramo del
Camino de Santiago entre Salas y Tineo.
Los militares pertenecientes a la Primera y Segunda Compañía, a la Compañía de
Servicio y a la Compañía de Mando y Apoyo del Batallón de Infantería ‘Toledo’, han
estado instalados en el recinto ferial de la Himera, en el polideportivo municipal de
Cangas del Narcea y en la Escuela Hogar de Ibias. Se trata de una de las veces que más
efectivos se trasladaron al Suroccidente, desde que en diciembre de 2017 comenzasen a
realizar sus ejercicios de formación en la comarca, a pesar de que muchos de sus
compañeros están desplegados en Irak y Mali. Cangas del Narcea es un lugar idóneo
para ejecutar estas maniobras, que se desarrollan en diferentes puntos del Suroccidente,
poniendo en valor sus recursos, al tiempo que los soldados realizan su entrenamiento.
La presencia de los soldados en el concejo nunca pasa desapercibida y en esta ocasión,
llamaron especial atención de los cangueses, al llegar al concejo el día en el que la
Asociación de Profesionales y Empresarios Autónomos del Suroccidente Asturiano
(APESA), lanzaron su misteriosa campaña de Navidad. Fueron muchos los vecinos que
durante estos días se acercaron al polideportivo y al recinto ferial de La Himera, para
comprobar de primera mano el despliegue realizado por el Ejército.


