El salmón desaparece de los ríos asturianos, mientras el Gobierno de Asturias sigue preparando la pesca de los pocos que quedan en los cauces para la campaña 2026 denuncia la Coordinadora Ecoloxista de Asturias.

Comunicado Coordinadora Ecoloxista de Asturias

Tras una desastrosa temporada de pesca del salmón en los ríos asturianos, el Principado hace mutis por el foro y sigue sin dar la cara y sin reconocer la crítica situación en Asturias de esta emblemática especie, a mayores ya prepara con la resolución publicada en el bopa para el sorteo de los cotos de pesca del salmón, la trucha y el reo para el 2026. No se enteró aún que este año en todos los ríos menos el Narcea no salieron salmones apenas, sigue queriendo acabar con ellos, aunque sean los últimos.

 

Las poblaciones de salmón atlántico están en franco declive en toda su área de distribución natural a ambas orillas del Atlántico, pero, además, los salmones asturianos pertenecen a la población más sureña de todo su rango de distribución, que puede considerarse una población relicta y aislada, lo que hace que sea aún más vulnerable que las poblaciones más norteñas. A esta desfavorable situación hay que añadir el problema del cambio climático, que afectaría más negativamente a las poblaciones más sureñas de estos peces.

La continua desaparición del salmón en los ríos asturianos es un hecho incuestionable. Desde 1949 (cuando se instauró el precinto obligatorio de los salmones pescados) hasta la actualidad, se pasó de pescar una media de cinco mil salmones anuales (con años de más de siete mil), con 130 peces. Los números hablan por sí mismos, de manera especial en algunas cuencas con inminente riesgo de desaparecer: Sella-Piloña 24 capturas, Cares-Deva 7 capturas, Eo 2 capturas y Esva 0 capturas

Esta debacle de la población salmonera asturiana está igualmente corroborada por los censos que anualmente promueve la administración y por los diversos estudios científicos realizados que insistimos desde la Coordinadora Ecoloxista.

Cualquier especie con una tendencia poblacional tal negativa ya habría sido declarada en peligro de extinción hace tiempo, sin embargo aquí sigue el Principado preparando la pesca para el año que viene.

Aún aplicando las medidas más proteccionistas sobre la especie, nada garantiza que aquí podamos llegar a tiempo para salvar de la extinción a este icónico pez, pero si seguimos pescándolo y continuamos aplicando las mismas medidas de gestión que se han demostrado ineficaces durante décadas, la perspectiva de su supervivencia no parece muy halagüeña.

Creemos que la gestión de la especie debe pasar por medidas realmente valientes y que de verdad aborden la gravedad de la situación. Como medida prioritaria debería declararse al salmón atlántico como especie en peligro de extinción y por tanto establecerse una moratoria en su pesca hasta la recuperación de sus poblaciones o su mantenimiento. Otras medidas (basadas en la información científica y en los criterios de muchos investigadores expertos en la ecología del salmón) que nos parece urgente aplicar serían la suspensión inmediata de las repoblaciones, que suponen un problema añadido a la biodiversidad de los ríos al reducir la variabilidad genética de las especies repobladas y el acondicionamiento y mejora de los ríos, eliminando los obstáculos que dificultan o impiden el remonte de los peces y manteniendo en buen estado los frezaderos. Un ejemplo claro lo tenemos en la aplicación de una veda total y estudio y marcaje de las poblaciones en el río Bidasoa que está obteniendo unos resultados muy positivos, ejemplo que los responsables ambientales de nuestra Comunidad, al igual que los numerosos estudios de los que disponen desde hace años, no son tenidos en cuenta, plegándose a los intereses de unos pocos pescadores, representantes de un sistema viciado de “sociedades colaboradoras”, que podríamos llamar colaboradoras para la extinción.

Si queremos mantener y mejorar el rico patrimonio natural y la importante diversidad medioambiental de los ríos asturianos es fundamental que la administración aplique medidas de gestión valientes a corto plazo. De continuar con la gestión actual, plegada a los intereses de algunas asociaciones de pescadores deportivos, el peligro de desaparición de especies tan emblemáticas como el salmón atlántico es evidente

Los ríos y sus especies son patrimonio de toda la sociedad, no sólo de algunos pescadores como parecen querer entender los responsables medioambientales de esta comunidad.

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