El Liceo de Navia acogió este martes, la III Jornada Autonómica de la Semana Europea de la Lactancia Materna, con el lema, «dar prioridad a la lactancia materna construyendo sistemas de apoyo sostenibles». Diferentes ponentes abordaban la vinculación de la lactancia materna y la salud, con el concepto «One Health» (una salud) como hilo conductor que reconoce las interacciones e interdependencias entre la salud ambiental, animal y humana para prevenir y controlar riesgos sanitarios».
En este marco, se presentaba el proyecto de protocolo para la recuperación conjunta de madre y bebé después de una cesárea que, se espera, podría ponerse en marcha a finales de octubre o principios de noviembre en el Hospital Comarcal de Jarrio, explicaba la directora de Enfermería del Área Sanitaria I, Sandra Huerta Fernández-Campoamor.
Lucía González, ginecóloga del Hospital de Jarrio, recordaba que ya en el año 2016 se estableció «un protocolo pionero en Asturias, que no se hace en ningún otro sitio, en el cual se prioriza la no separación de la madre y el recién nacido durante el acto quirúrgico». Al tiempo, se ha intentado que la madre esté acompañada por la persona que ella elija, durante el tiempo que permanece en quirófano. Pero ahora, se va a dar un paso más porque se pretende que las mujeres, después de haber tenido una cesárea, «después de esa intervención quirúrgica queremos pasen al área de partos, a seguir con su bebé y su acompañante, en lugar de pasar, como antes, a la unidad general de reanimación».
En el acto de apertura institucional de la Jornada Autonómica de la Semana Europea de la Lactancia Materna, la alcaldesa de Navia, Ana Fernández puso en valor la lactancia materna, «que cuida, protege y proporciona beneficios a madre y bebé».
José María Blanco, jefe de servicio de Salud Poblacional, destacaba la importancia de fomentar el conocimiento a través de jornadas como las que hoy se desarrollan en Navia, y la convenciencia de favorecer la lactancia materna construyendo sistemas de apoyo sostenibles.
El doctor Rafael Maroto, que llegó al Área Sanitaria I en 1989, recordó todos los pasos que se fueron dando hasta que en marzo de 2000, el Hospital de Jarrio se convirtió en el primer centro del Insalud que tuvo la acreditación de Hospital Amigo de la Infancia, que concede Unicef.
Matilde Moya, matrona del Área Sanitaria 1, reivindicaba que todos los profesionales que se dediquen a la lactancia, tengan una formación cuando menos mínima en ese ámbito; pero también que exista mejor comunicación entre Hospital y Atención Primaria y con los grupos de apoyo a la lactancia materna.
Helena Herrero, presidenta de Amamantar, destacaba la importancia de los grupos de lactancia- que, poco a poco, parecen estar condenados a desaparecer – y recordó que la lactancia materna y la crianza son actos privados, en las que el profesional de la Medicina debe tener en cuenta los deseos de la mujer.
Clara Margarita Pérez, presidenta de Lactamor, grupo de apoyo a la Lactancia Materna del Occidente de Asturias, reflexionaba sobre la «cara b» de la maternidad, manifestaba rechazo a la explotación reproductiva de las mujeres y agradecía a todos/as los profesionales que, con su trabajo, mejoran la asistencia al parto. Afirmó también que la lactancia es «uno de los pilares básicos de la salud y no lo vemos todavía como tal, porque es algo que está relegado como a la esfera de las mujeres… y no es así, tenemos que llevar esto a la categoría profesional que se merece».
