Coaña aprueba el presupuesto municipal, que supera los 3,2 millones de euros

El ayuntamiento de Coaña acaba de aprobar en pleno, el presupuesto municipal para 2026. Asciende a 3.286.855 euros (son 148.000 más que el presupuesto de este año). Contempla una partida de 240.000 euros para obras, mantenimiento de caminos, desbroces, senda costera y Camino de Santiago, etc. Se congelan el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (el IBI) y el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (las viñetas) y sube un 3 por ciento la tasa por recogida de Basuras que, por tratarse de una tasa, no puede resultar deficitaria. Y conforme al IPC, se actualizan las del agua, uso de pantalanes y aparcamiento de camiones. 
 
El equipo de gobierno municipal, afirma la alcaldesa, Rosana González, sigue apostando como un proyecto importante de esta legislatura por el servicio «Coaña Conecta», que se desarrollará en esos bajos de El Espín que ha adquirido el ayuntamiento por 140.000 euros; a los que se sumarán otros 83.000 procentes de las políticas de Reto Demográfico del gobierno regional. A mayores, el ayuntamiento invertirá otros 150.000 euros. El objetivo, habilitar un espacio en el que la población  pueda teletrabajar y formarse. Pero también se pondrá en marcha una Oficina de Atención Ciudadana. En breve comenzarán las obras en el interior del inmueble. Llegará después una fase ulterior, para urbanizar el exterior del edificio y eliminar barreras arquitectónicas. 
 
Dentro del debate del proyecto presupuestario, que contó con el voto a favor del equipo de gobierno y la abstención del Psoe, se admitió a trámite una enmienda presentada por los socialistas, que planteaba detraer una partida de alrededor de 30.000 euros para financiar becas para el comedor escolar del Darío Freán. Asegura la alcaldesa que – además de ser un cálculo erróneo el que ha hecho la oposición, puesto que la reducción de esa cantidad de dinero afectaría al servicio de teleasistencia – es la consejería de Educación quien debe hacerse cargo de este servicio, eliminando la discriminación que supone que el alumnado que vive a 1.200 metros del colegio deba pagar el comedor y quienes viven a mayor distancia no tengan que hacerlo.
 
 
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