En los primeros días del mes de julio,
la Guardia Civil recibió una llamada de teléfono a través del 062 en la
que un ciudadano informaba de las condiciones psicofísicas que
presentaba un conductor que acababa de salir de un establecimiento
hostelero.
Inmediatamente la Central Operativa de Tráfico (COTA) trasladó a
una patrulla del Destacamento de Tráfico de Luarca a la carretera CU-
8, población de Oviñana (Cudillero), que con el apoyo de una patrulla
de Seguridad Ciudadana del Puesto de la Guardia Civil de Soto de
Luiña, establecieron un dispositivo en la vía para interceptar al
conductor del vehículo.
Cuando la patrulla de Seguridad Ciudadana observó al turismo y
procedió a darle el alto, el conductor hizo caso omiso y continuó la
marcha a gran velocidad hasta que fue detenido por la patrulla del
Destacamento de Tráfico de Luarca. Durante el seguimiento, los
agentes pudieron observar que el vehículo fugado ponía en riesgo de
atropello a un ciclista y de colisión a otro vehículo.
Tras identificar al conductor y mientras se realizaban pruebas de
alcohol y drogas, el conductor mostró actitud muy agresiva con los
agentes, además de intentar autolesionarse, por lo que fue trasladado
al Puesto de Soto de Luiña donde fue atendido por los servicios
médicos y posteriormente trasladado al Hospital San Agustín de
Avilés.
El conductor del vehículo arrojó resultados positivos en alcohol,
THC y Cocaína.
Por el equipo de atestados e Informes de la Plana Mayor del Sector
de Tráfico de Asturias, se instruyeron diligencias por conducción
temeraria, alcoholemia positiva y atentado contra agente de la
Autoridad, cuyas diligencias fueron remitidas al Juzgado de
Instrucción de Pravia.
