Ante la pérdida de población, cada vez es más difícil mantener el monte en condiciones óptimas para evitar los incendios

La alcaldesa de Villayón, Estefanía González, ha visto con alivio cómo, por fin ha dejado de arder el monte de Busmente aunque, finalmente, no se ha podido librar de las llamas la repoblación realizada por la parroquia rural. Y reflexiona sobre la kpérdida de habitantes del medio rural y cómo los montes se van llenando de maleza, mientras desaparecen las pistas de acceso a esos terrenos. Pero también sobre las dificultades económicas que un pequeño ayuntamiento puede tener para hacer frente a los gastos que ocasiona mantener el monte y su entorno, limpio. 

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