«Cuando conocemos dónde hay terremotos y qué magnitud tienen, podemos podemos pedir que los edificios tengan un nivel determinado de seguridad»

Un grupo de investigadores de la Universidad de Oviedo, pertenecientes al Departamento de Geología- entre ellos, el valdesano Carlos López- han dirigido una carta al presidente de la Xunta (y probablemente también la harán llegar al gobierno asturiano) proponiendo la creación de una Red Sísmica que sirva para complementar la vigilancia que ahora proporcionan los sismógrafos de la Red Sísmica Nacional (tiene seis en Galicia).

Destacan en su escrito que, en los últimos 40 años, en Galicia, se han registrado más de 5000 terremotos (y una veintena alcanzaron una magnitud superior a 4). Y el estudio de la actividad sísmica «es fundamental para conocer su origen y establecer su impacto en el día a día de las personas». Se podría conseguir colocando sismógrafos permanentes en todo el territorio. 

«Galicia tiene mucha más actividad que Asturias», explica Carlos López, si bien «no estaría de más que el Principado coloque algún equipo en el Occidente de Asturias, en concejos como Grandas, los Oscos, etc.» porque «cuando conocemos dónde hay terremotos y qué magnitud tienen, podemos pedir que cuando se construya una casa se haga con determinada seguridad». Así, recuerda Carlos López, «desde hace sólo seis años es obligatorio construir los edificios de forma sismo-resistente, desde Navia el Occidente, en Villayón, Coaña, Tapia, Castropol, Vegadeo, etc». También existe esa obligación desde el año 2015, en A Mariña lucense. Y surge después de «conocer cuál es la actividad sísmica que hay en esta zona, en los últimos años».

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