La junta de gobierno del ayuntamiento de Ribadeo ha otorgado licencia para la demolición de las naves y posterior regeneración de los terrenos que ocupaba la antigua fábrica de Kraft, al lado del río Grande. El edificio, en estado ruinoso, se ubica en una zonade especial protección medioambiental. El alcalde, Fernando Suárez Barcia espera que el emplazamiento vuelva a ser «maravilloso, como fue siempre», en breve.