El BeOne Rugby disputó el II Torneo Torre de los Moreno Sub-14 y el II Torneo As Poleas Sub-16 en Ribadeo y Tapia

El sábado arrancó el II Torneo Torre de los Moreno en Ribadeo, el equipo local abrió el mismo disputando el primer partido frente al San Isidro de Madrid, equipo muy experimentado y con muchos jugadores, lo que les permitió muchas rotaciones, y que demostró sobre el terreno su mejor hacer y derrotó a los chicos de, un muy renovado equipo del BeOne Ribadeo, donde debutaron tres jugadores y se notó la falta de ritmo de competición.

En el segundo partido se midieron el All Rugby Llanera y el equipo de Alvaro Fernández, que debutaba en el banquillo del equipo Sub14, poco pudo hacer frente a un equipo mucho más conjuntado y que demostró ser uno de los conjuntos a tener en cuenta en la liga asturiana de este año.

Por último, el cruce entre All Rugby y San Isidro se decantó del lado del equipo de la capital, llevándose de esta manera el Torneo.

Mucho margen de mejora para un grupo Sub14 que busca su estilo de juego y que, a falta de jugadores desequilibrantes tendrá que basar su estilo en el Juego de equipo y la continuidad como herramientas para mejorar sus resultados, así como acoplarse a su nuevo entrenador.

La jornada del Domingo traía el plato fuerte del fín de semana, en el II Torneo As Poleas en Tapia de Casariego se midieron el equipo de San Isidro y un combinado del BeOne y el All Rugby Llanera en categoría sub16.

El partido se jugó de poder a poder y durante casi la mitad de la primera parte los madrileños se vieron sorprendidos por una acertada defensa local que en un contraataque ponía el 7-0 en el Marcador del Príncipe de Asturias, que lucía una muy buena asistencia de público.

La reacción no se hizo esperar y tras varios minutos de asedio el equipo visitante lograba irse al descanso con el empate a 7-7 con el que comenzó la segunda mitad.

En está, el mayor banquillo de los de San Isidro que desplazaron hasta 27 jugadores y el cansancio de los locales, que aun así cuajaron una  magnifica segunda parte, nos llevó al 7-21 definitivo después de otros dos ensayos.

Las imprecisiones en Touche, que hacía que las lanzadas por el BeOne se contasen también como balones de juego para los de Madrid y la superioridad física de su mele, que no permitía jugar balones claros en fases estáticas propias hizo imposible la reacción de un equipo, que lucho cada balón y que en la faceta defensiva detenía, una y otra vez, los continuos ataques de un equipo muy ordenado y que solo por dos ocasiones logró romper la buena defensa local.

 

Un magnifico fín de semana de rugby que sirve de preparación para el inminente comienzo de las ligas oficiales y que deja buenas sensaciones y mucho trabajo para las próximas semanas.

Comparte esta noticia