El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) está desarrollando un proyecto europeo para combatir el cambio climático a través de prácticas silvopastorales que combinan, en un mismo terreno, la producción forestal con el pastoreo de razas autóctonas como el gochu asturcelta y la cabra bermeya. El Serida ya está trabajando en dos fincas demostrativas con estas razas autóctonas asturianas en peligro de extinción, una en Illano, la otra en Villacondide (Coaña). En esta última, cuyo propietario es José Antonio Lebredo, se practica «un pastoreo rotacional con gochu asturcelta en un bosque de frondosas, prados y frutales interconectados, en un modelo productivo diversificado y minifundista característico de Asturias y de amplias regiones atlánticas del noroeste peninsular».
El proyecto se prolongará hasta 2027 y el equipo investigador del Serida espera que tenga múltiples beneficios para la sociedad. Entre los resultados que se persiguen figuran la reducción de la biomasa combustible, clave para minimizar el riesgo de incendios, y la mejora del estado sanitario de las masas forestales. Además, se espera un incremento de la biodiversidad a distintas escalas y una disminución en la propagación de enfermedades. El proyecto está financiado por la Comisión Europea con cerca de 2,6 millones, dentro del programa Life Acción por el Clima.
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