Pasadas las 5,30 de la madrugada comenzaba en Navia, la tala de la palmera de la dársena, afectada por la plaga de «picudo rojo». La operación comenzó con la eliminación de la corona de la palmera, «que tiene que caer, esparciendo restos lo mínimo posible». Ahí se ha podido ver que «las principales ramas estaban completamente comidas, la corona estaba para caerse en 10 ó 15 días», indica. Después, el tronco, se cortó en unas cuatro partes. Los restos – unas diez toneladas – han sido trasladados a Cogersa, que deberá darles tratamiento adecuado, conforme a la normativa establecida por la consejería de Medio Rural, que considera «plaga» la del picudo rojo.
Éste es el aspecto del «picudo rojo» en la palmera de Navia.
