Informe Volvemos a Clase

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La importancia del cuidado socioemocional del alumnado en el sistema educativo, la preferencia generalizada entre docentes y estudiantes por las clases presenciales o la relevancia de la implicación de las familias en la enseñanza son algunas de las conclusiones del estudio Volvemos a clase, presentado hoy por la Consejería de Educación.

 

Este análisis ha sido elaborado a partir de una encuesta que explora la experiencia del profesorado y del alumnado durante la suspensión de la actividad lectiva presencial en los últimos meses del curso 2019-2020 a causa de la crisis sanitaria de la covid y el posterior regreso a la enseñanza presencial en otoño de 2020.

 

“Ha llegado el momento de levantar la mirada y hacer un análisis profundo del impacto que la crisis sanitaria ha tenido sobre nuestro sistema educativo, más allá de los resultados académicos, el volumen de aprobados o la tasa de repetición”, ha explicado la consejera Lydia Espina. También ha incidido en la importancia de reforzar el cuidado integral del alumnado: “Es probable que un estudiante que sabe relacionarse entre iguales, que trabaja en un buen clima y logra un equilibrado desarrollo emocional obtenga mejores resultados”.

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Volvemos a clase, realizado con la colaboración de la Fundación Santa María, se desglosa en dos informes El impacto del confinamiento en el profesorado y Sentimientos del alumnado durante y después del confinamiento, que se publican coincidiendo con el segundo año de las fechas en las que se suspendió la presencialidad en las aulas.

 

Para su elaboración se contó con la participación voluntaria de 613 docentes y 5.257 estudiantes, que respondieron a las encuestas de forma confidencial y anónima. El trabajo de campo se llevó a cabo en octubre de 2020 en 32 centros educativos.

 

Ambos informes analizan las respuestas aportadas a cuestiones planteadas en torno a cinco aspectos: las condiciones sociales personales, la situación socioemocional durante el confinamiento, la valoración del aprendizaje en esos momentos, la situación socioemocional al regresar a los centros y la actitud del aprendizaje en el retorno a las aulas.

 

Del análisis general y la comparación exhaustiva de las respuestas entre alumnado y profesorado, se llega a cuatro conclusiones principales:

 

–   La familia y el profesorado han sido los factores fundamentales de protección para un importante número de estudiantes.

–   El profesorado se ha sentido muy apoyado por los equipos directivos.

–   La mayoría del alumnado y casi la totalidad del profesorado prefieren la enseñanza presencial.

–   La pandemia y el confinamiento han generado una nueva situación en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

 

El alumnado

 

El informe que analiza las percepciones y emociones de los estudiantes desvela que, durante el confinamiento, dispusieron de condiciones adecuadas para el estudio (espacio, recursos informáticos, conexión a internet, etcétera). La estimación del tiempo dedicado al estudio oscila entre las 2 horas diarias en Primaria y las 3 en Bachillerato. Las actividades de aprendizaje en contextos desfavorecidos fueron más complicadas, al disponer de menos recursos informáticos, lo que se tradujo en una menor dedicación de tiempo al estudio.

 

Respecto a la situación socioemocional durante el confinamiento, el informe refleja que la mayoría recibió un apoyo satisfactorio y ajustado a su edad. En general, la familia y el profesorado fueron las principales referencias positivas.

 

Las dificultades de adaptación manifestadas durante el confinamiento, especialmente de los adolescentes, indican la importancia de incorporar el cuidado del bienestar socioemocional entre los objetivos principales de los centros educativos.

 

En cuanto a la valoración del proceso de enseñanza-aprendizaje en el confinamiento, parece estar asociada a la edad. Así, mientras los estudiantes de Primaria muestran actitudes más positivas en todos los aspectos, los de enseñanzas postobligatorias ofrecen más reparos, especialmente en el caso de Formación Profesional (FP).

 

La mayor parte señala que se sintió bien al volver a las aulas, aunque las sensaciones dependen también de la edad y son más positivas en las etapas obligatorias, especialmente en Primaria. Con el inicio de las clases presenciales, los estudiantes se mostraron motivados para aprender, confiados en superar las dificultades con la ayuda del profesorado y seguros de aprobar el nuevo curso.

 

Las opiniones manifestadas por los estudiantes apuntan a dos retos principales para los centros: ampliar la atención y el tiempo de aprendizaje del alumnado de entornos desfavorecidos e incorporar el desarrollo emocional entre los objetivos educativos prioritarios.

 

El profesorado

 

En cuanto al profesorado, el informe revela que el confinamiento ha supuesto para los profesionales una gran tensión emocional, al tener que adaptarse al modelo de enseñanza a distancia sin preparación previa y enfrentarse a una modificación radical de la forma de enseñar.

 

Asimismo, el estudio concluye que casi la totalidad prefiere el modelo de enseñanza presencial. Tras el confinamiento, los docentes regresaron a las aulas motivados para enseñar al alumnado pese a las dificultades y a las preocupaciones por la posibilidad de contagios en los centros.

 

El informe destaca el enorme esfuerzo realizado para enseñar del mejor modo posible durante el confinamiento. También señala que los docentes se sintieron muy apoyados por sus compañeros y por los equipos directivos, tanto durante el confinamiento como en el regreso a las aulas.

 

El estudio recoge también los aspectos a los que el profesorado prestará más atención tras esta experiencia: la potenciación del uso de las nuevas tecnologías y el cuidado del bienestar emocional del alumnado. También se centrarán en animal a los estudiantes a aprender, esforzarse y ser responsables.