La enseñanza de Inglés y el trabajo por proyectos gana peso en Infantil y Primaria

La Consejería de Educación ha presentado el desarrollo curricular de Infantil y Primaria adaptado a la LOMLOE, que comenzará a aplicarse en Asturias a partir del próximo curso, y en el que gana peso la enseñanza del Inglés y el trabajo por proyectos. A partir de Primaria, los centros podrán agrupar las materias por ámbitos, en lugar de impartirlas una a una, y tendrán que dedicar, al menos, el 20% de su horario al trabajo por proyectos. La nueva área de Educación en Valores Cívicos y Éticos se impartirá en 6º y se promocionará la salud con un incremento de la Educación Física.   

El nuevo currículo de Educación Infantil incluye por primera vez los dos ciclos: de 0 a 3 y de 3 a 6 años, con la idea de sintonizar el aprendizaje, garantizar la continuidad y conferirle identidad propia. Se mantiene la distribución de los contenidos en tres áreas, que conservan su esencia, pero que modifican su denominación y pasan a llamarse Crecimiento en Armonía, Descubrimiento y Exploración del Entorno y Comunicación y Representación de la Realidad.

Educación potenciará la enseñanza de Inglés desde Infantil, con su implantación, por primera vez, para el alumnado de 3 años, lo que incrementa la carga horaria total de la etapa. Tendrá un mínimo de tres y un máximo de cuatro horas semanales en toda la etapa, preferiblemente en sesiones de 30 o 45 minutos. Los centros tendrán que fijar, al menos, una clase a la semana en el primer curso, para el alumnado de tres años. Además, se dará prioridad, con una perspectiva lúdica, al aprendizaje de las destrezas de la comunicación oral.

Otra seña de identidad del currículo será el refuerzo de la enseñanza de la cultura asturiana desde Infantil, introduciendo elementos transversales que tengan en cuenta el contexto en el que está inmerso el alumnado. La idea esencial consiste en transmitir desde edades tempranas contenidos de sensibilización del entorno escolar.

El nuevo currículo de Primaria apuesta por la transversalidad de contenidos y avanza en el aprendizaje por competencias. Se establecen 8 competencias clave para la etapa, en comunicación lingüística, plurilingüe, matemática y ciencia; tecnología e ingeniería; digital; personal, social y de aprender a aprender; ciudadana, y emprendedora y en expresiones culturales. Las asignaturas pasan a denominarse áreas y el decreto establece 8: Ciencias de la Naturaleza y Ciencias Sociales, Educación Física, Educación Artística, Lengua Castellana y Literatura, Lengua Extranjera y Matemáticas. Se añade por primera vez Educación en Valores Cívicos y Éticos, que en Asturias se cursará en 6º, con dos sesiones semanales de 45 minutos. La consejería ha optado por implantarla en el último curso de Primaria, al considerar que se trata de un año clave para la transición a Secundaria y más aconsejable desde el punto de vista pedagógico. Dentro de las competencias autonómicas se mantiene el peso de Lengua Asturiana y Literatura o Cultura Asturiana.

Nuevamente, el aprendizaje del Inglés es una de las principales apuestas. Esta área se incrementa en una hora semanal respecto al horario actual. Por otro lado, la intención de promocionar la salud queda reflejada en el incremento de media hora semanal en Educación Física. Religión mantiene su horario, pero sus calificaciones no computarán en las convocatorias que se resuelvan mediante la nota del expediente académico y dejará de tener asignatura espejo. Es decir, habrá una alternativa, pero tampoco será evaluable.

La consejería ha decidido potenciar el trabajo por proyectos, para fomentar la transversalidad y el desarrollo de competencias. Esto implica que todos los centros deberán dedicar, al menos, el 20% del horario al desarrollo de proyectos integrados. Se ha fijado ese mínimo porque se corresponde con un día lectivo y puede facilitar la organización. Esta iniciativa tendrá que incluirse en la programación general anual.

También se abre la posibilidad de organizar la enseñanza por ámbitos de conocimiento, mediante el agrupamiento de varias áreas, tanto a la hora de impartirlas como en la calificación final. Habría, por tanto, una única nota. Un ejemplo de agrupamiento es el científico-tecnológico, formado por Ciencias Naturales y Matemáticas. Los centros también pueden optar por un modelo mixto, impartiendo parte del currículo por áreas y otra por ámbitos.

Los seis cursos de Primaria se organizarán en ciclos de dos años. La promoción será automática en los cursos impares y se decidirá por consenso del equipo de docentes en los pares. Si no hay acuerdo, se aplicará la mayoría simple, con el voto de calidad del tutor. La repetición seguirá siendo una medida excepcional (solo una vez en toda la etapa). Cuando el progreso del alumno o la alumna no sea el adecuado, se establecerán medidas de refuerzo. Desaparecen las calificaciones numéricas y gana peso la evaluación cualitativa y personalizada.

 

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