Dos trabajadores han fallecido y otros dos han resultado heridos este miércoles, mientras trabajaban en el colegio San Vicente de Paúl de Gijón, cuando se vino abajo el forjado de la azotea.
El presidente del Principado, Adrián Barbón y la consejera de Educación, Lydia Espina, se desplazaron al lugar para trasladar su solidaridad a las familias de los fallecidos, al equipo directivo del centro y a toda la comunidad educativa. Los casi 700 estudiantes comenzarán las clases de forma telemática a la espera de un informe que detalle cuál es el estado del edificio.
UGT Asturias también ha querido trasladar «su más sincero pésame y cariño a la familia, compañeros y compañeras de los dos trabajadores fallecidos» y lamenta el sindicato que el inicio del año en Asturias venga marcado de nuevo por un accidente laboral mortal, un año después del fatal accidente en San Isidro, en el que murieron dos operarios.
UGT Asturias ha vuelto a reiterar el «aumento de la siniestralidad laboral, que se manifiesta en una falta de medidas de prevención, la falta de seguridad, la
precariedad, los riesgos psicosociales incrementados por la pandemia del covid-19 y lo peor, las vidas truncadas en los puestos de trabajo». Y por eso han pedido que se cumpla la normativa en prevención de riesgos laborales y medidas necesarias «porque todos los accidentes son evitables». E insta al Gobierno de España a poner en marcha un plan de choque que acabe con la siniestralidad laboral.