Nacho Blanco ha querido contar su experiencia como integrante de una familia que acoge a niños/as llegados/as de los campamentos de refugiados saharauis en verano, dentro del programa «Vacaciones en Paz», con el objetivo de animar a que se apunten a esta experiencia, quienes estén pensando si ofrecer su hogar a un niño o niña este verano. Es una vivencia que enriquece a la sociedad occidental porque «estos niños y niñas nos enseñan que son mucho más felices que nosotros teniendo mucho menos». El programa «Vacaciones en Paz» permite a los niños y niñas salir del desierto desde julio a septiembre, cuando las temperaturas alcanzan los cincuenta grados; vivir nuevas experiencias y tener a su alcance revisiones médicas.
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