La residencia Abhal (la Residencia Hospital Asilo de Luarca) vive un fin de año menos plácido de lo inicialmente esperado, después del positivo de una trabajadora y a la espera de los resultados de las pcr practicadas a los/as 45 residentes que pueden haber tenido contacto con ella.
Abhal tiene a día de hoy 150 residentes (de esas plazas, 23 son de carácter público) y 78 trabajadores.Y tres plazas están libres por si se necesitase aislar a algún residente. Así las cosas, la directora, Sandra Cuesta, se confiesa «agotada, muy preocupada» por cómo puede evolucionar esta sexta ola del coronavirus y cómo podría tanto a residentes como a trabajadores (en un momento en el que no resulta sencillo encontrar personal cualificado para sustituir bajas). Pero también por los gastos que está asumiendo la propia Residencia, a quien el Principado adeuda «entre setenta mil y ochenta mil euros» en concepto de las pruebas PCR practicadas a lo largo de este año y que todavía no se les ha abonado (los gastos de las pcr de 2020, fueron abonados a Abhal en mayo de 2021).
